Dalai Lama, budismo tibetano, homosexualidad y otros despropósitos

Autor: Joan C. En Blog

Acaban de emitir por la 2, de RTVE, el multipremiado documental Dalai Lama Renaissance -no mantienen el vídeo en su web, por cuestiones de derecho$ de autor; puedes intentar verlo aquí-. Es un documental ya un tanto ‘histórico’, dirigido por el iraní Khashyar Darvich, donde un grupo de supuestos intelectuales de diversos países, físicos, biólogos, economistas y filósofos, sobre todo occidentales, se reunieron con el Dalai Lama en India. Eso ocurrió en 1999. El propósito era nada menos que ‘buscar una solución a muchos de los problemas que afectan al mundo’, como el sufrimiento de los más pobres. Ahí es nada…

Budismo tibetano. Una historia espeluznante

Desde hace tiempo, siento una gran perplejidad al contemplar cómo este personaje, representante de una de las quizás más opresivas organizaciones de explotación feudal que ha conocido la Historia, el sistema monástico teocrático y absolutista tibetano, es visto por mucha gente en Occidente como la encarnación de la sabiduría, de la paz, la felicidad y la esperanza de construir un mundo más justo.

(Vaya por delante que respeto al Sr. Tenzin Gyatso, a quien no conozco personalmente y,  por tanto, presumo que es una bella persona. Me refiero aquí no a la persona ‘humana’, sino al personaje del Dalai Lama, que entiendo que por prodigarse de forma pública puede ser objeto de opinión y crítica).

Hablando de Historia, hay cierta dificultad en encontrar hechos bien contrastados. La historiografía en torno al Tibet está manchada de sesgos tendenciosos, ya sea desde la óptica comunista-materialista, ya sea desde la de los intereses imperialistas occidentales, ya sea desde la reciente fundamentalista-idealista tipo ‘new age’. Sin embargo hay cierto consenso en un puñado de aspectos.

Resulta espeluznante conocer la verdadera trayectoria de este sistema social, equiparable en muchos puntos -en especial los referentes al uso del terror-, al sistema monástico de dominación y explotación social de la Europa medieval, si cabe hasta más sofisticado o intensivo todavía, como vemos a lo largo de su historia por el recurso continuado al vasallaje y al cuasi-esclavismo, el recurso a la tortura, o el establecimiento de impuestos abusivos a la población para un sinnúmero de tareas y situaciones cotidianas, o la posesión del 93% de las tierras en manos de sólo unos 600 aristócratas y religiosos.

Resulta también descorazonador comprobar cómo en Occidente, y en pleno siglo XXI, el ser humano sigue necesitando el primitivo recurso psicológico del líder, del ser divino o semidivino que le guíe y le ayude a encontrar el camino de su destino.

He dicho PRIMITIVO, sí. Muy perdidos estamos…

Miramos con recelo los recientes cambios sociales y políticos de algunos países de tradición islámica, desconfiando de que la religión siga impregnando no sólo los ámbitos de su política -‘no hay más dios que Alá’ dice la oración esencial del Islam, y si eres un occidental y no te la sabes puedes tener serios problemas-, sino de prácticamente todas y cada una de sus costumbres sociales y familiares. Y sin embargo, no nos cortamos al atribuir rasgos mesiánicos, dotar de una supuesta elevada espiritualidad, y admirar ciegamente a un personaje que representa -pese a que afirme haber dejado de lado el liderazgo político, cosa dudosa- el legado siniestro de la aristocracia monacal tibetana, sin tomarnos la molestia de leer en los libros de crónicas y de historia de la región, o incluso un ratito por Internet.

O hacemos cola para ser abrazados por una mujer hindú de poderoso aire maternal, que de forma incansable y paciente dedica unos segundos de cálido contacto a un montón de personas que, en lo profundo de su psique, están marcadas por toda una serie de carencias en torno a la figura de la propia madre -¿y quién no lo está, siendo quizá la fuerza psíquica más potente de nuestras mentes, tanto que hasta los enfermos de Alzheimer gritan pidiendo su auxilio?-. Por cierto que, viendo a esta buena señora hindú por televisión, no puedo evitar sentir el instinto de ir y abrazarla pues, inmersos en su repugnante egocentrismo, nadie de los presentes parece preguntarse: ¿y quién abraza a la abrazadora? Se supone que el verdadero amor no consiste sólo en estar dispuesto a recibirlo…

No abundaré más en esta cuestión. Hoy existe Internet, quizá la herramienta con más posibilidades para el conocimiento personal y el avance social de toda la Historia, y a la vez la peor utilizada en comparación con este mismo potencial. Se puede buscar en Internet, p.e. con los términos ‘budismo tibetano feudal’ para encontrar luz sobre el asunto, si uno se toma la molestia y el tiempo y, además, tiene buen criterio.

De todo menos budismo auténtico (que haberlo, lo hay)

Ya he advertido que, respecto a la historia del Tibet y el lamaísmo, hay algunas tergiversaciones, mentiras, exageraciones u omisiones. P.e. se llega a afirmar que la ocupación china iniciada en 1951 se realizó de manera totalmente pacífica, respetuosa y progresiva, lo cual es falso: hubo represión y de la buena, ejecuciones, destrucción y demás por parte de los chinos. O se dice que lamas tibetanos asesoraron activamente al régimen nazi, en no se sabe qué cuestiones esotéricas -es notorio que tanto a Hitler como a Himmler y demás teutones les apasionaban estas chaladuras, de hecho el dictador mismo se creía una especie de vidente o médium inspiradísimo, no olvidemos que nació en Braunau am Inn, pueblecito con tradición de traer al mundo a este género de pobres diablos iluminados-.

Este asunto de la presencia de lamas tibetanos junto a dirigentes nazis (interesante artículo, y además bastante documentado) resulta súmamente incómodo aún hoy en día para la conciencia de muchos budistas occidentales seguidores de ‘su santidad'; el episodio -o episodios, no se sabe bien- está relativamente bien documentado dalai-nino-monstruitopese a lo esotérico y siniestro del trasfondo de tal encuentro, como no podía ser menos, pues esos chalados germanos fanáticos de las pseudo-ciencias pensaban que algunos monjes tibetanos eran expertos en cuestiones de ‘alto ocultismo’.

Hay que decir que no faltan referencias históricas con testimonios de extraños actos o situaciones relacionados con la magia y la demonología, muy patente esta última en la propia cosmogonía e iconografía tibetanas; el mismo Dalai -se nota que se contiene al ser entrevistado cuando salen estos temas- ha comentado p.e. respecto a eso que nosotros llamamos ‘alienígenas':

“Para los occidentales, que algo de otra dimensión tome forma y cruce hasta nuestra realidad parece imposible”

También comentó:

“la vida en el universo consta de tres categorías: seres como nosotros que tienen forma y cuerpo, seres que tienen forma pero no tienen cuerpo, y finalmente seres que no tienen forma ni cuerpo”.

Y otras burradas por el estilo. Parece que entienden sobre el tema -qué misterio, ¿no…?-. O al menos van de eso…

La verdad es que el asunto de los vínculos nazismo/lamaísmo tibetano no puede precisarse del todo, pero tampoco desmentirse -¿qué coñ…  hacían esos lamas que los aliados pillaron al final de la guerra intentando huir desde Normandía?-; claro, seguramente debido a lo ‘oculto’ de la temática que ahí se trató.

De todos modos, hay que matizar que Dalai Lama era entonces un niño, por lo que no se le puede señalar del todo. (Hay cierto material en Internet; pero como siempre hay tambien mucha tontería, mucha copia de un blog a otro, y mucha fantasía indocumentada, de modo que todo depende de tu buen criterio).

(Sugiero echar un vistazo a la web Tibetan Buddhismin in the West, bastante bien documentada, especialmente a sus apartados Nazi-Tibet connection and Shoko Asahara, relativo a la conexión lamas/nazis, y Tibet, CIA, Tibetan Guerrillas, and the Dalai Lama, relativo a la conexión lamas/Dalai/CIA). Está en inglés, pero no está nada mal.

Sí que se sabe a ciencia cierta que el gobierno estadounidense, a través de lo que hoy es la CIA (leer sólo el artículo principal; parece una versión ampliada del artículo original de Michel Collon), ha ayudado económicamente al régimen lamaísta tibetano en su exilio en India, en principio por unos cuantos años -hay quien afirma que los generosísimos subsidios continúan a día de hoy-. ¿Para qué? Cosas de la macro-política y la macro-economía, difíciles de entender para el ciudadano medio.

En fin, sugiero la lectura de p.e. esta página (en inglés) bien documentada y bien polémica, del supuesto prestigioso analista político Michael Parenti y de la subyacente web Dissident Voice -aunque se traduzca con alguno de los populares y aún mejorables traductores automáticos online, se captan bien los contenidos generales-; si alguien ve en la visión de Parenti una tendenciosidad ‘izquierdosa’ tampoco se equivocará, pero se reconoce el mérito del análisis. O ésta, en español, también de ideología un tanto izquierdista. O ésta, en inglés, de una tal Western Shugden Society, dedicada a ‘liberar al budismo de la política’ -confieso que todavía sigue atrayéndome el pensamiento detrás del budismo zen, quizá la forma más evolucionada del último budismo chan chino-. O ésta, en inglés y monotemática, con algunos videos muy ‘amenos’, en la que se dice del Dalai Lama cosas cmo :

“tiene siempre una muy dulce sonrisa, pero quién no la tendría si siempre le tratasen como a un dios…”

lo que me hace recordar que siempre que le veo en los medios, yo mismo me pregunto intrigado ‘¿de qué se debe reír tanto, en realidad…?’ O ésta, bastante interesante, en la que se apunta resumidamente la estrecha relación a lo largo de la historia entre lamaísmo tibetano, opresión y  sufrimiento.

¿Religiones? No, por favor.

Por si alguien no lo ha captado ya…,

debo decir que estoy convencido de que todas las religiones -que son siempre inventos del género masculino, no lo olvidemos- no han dejado ni dejan de aportar violencia, sufrimiento, sacrificio, sometimiento, enajenación y muerte a la humanidad. Todas se basan en la ignorancia, en la ingenuidad y en las carencias esenciales de nosotros pobres humanos; todas suelen ofrecer soluciones o promesas para la vida después de la muerte, todas mantienen al ser humano convenientemente rebajado y a merced de otro ente superior -por lo general infinitamente superior, para ‘joder’ aún más nuestra autoestima colectiva-.

Todo esto independientemente del cuerpo teórico de algunas de sus diversas enseñanzas que, en ocasiones, paradójicamente, aporta algunos valores positivos.

Una cosa no tiene nada que ver con la otra en absoluto, aunque esto le choque a más de uno.

Porque…

veamos…

Lo vemos aquí y allá, repetidamente a lo largo de la Historia: aparece un creador/fundador de una secta/religión, a veces una persona excepcional -generalmente también excepcionalmente egótica o egocéntrica-, como mínimo muy adelantada a su tiempo (Jesucristo, Buda), o bien un revolucionario vengativo y sanguinario (Moisés), o bien un pobre ingenuo cuasi-analfabeto (Joseph Smith), o bien un oportunista ‘rarito’ con influencias transformado en revolucionario (Mahoma). Todos estos personajes eran un tanto ‘raros’ o antisociales, incluso para su época, p.e. a casi todos les gustaba retirarse a lugares solitarios como el desierto o una cueva -interiorizado en el caso de Buda-.

(Comentario al margen: Parecería como si todos y cada uno de estos profetas hubieran sido manipulados por no se sabe qué poderes superiores perversos, pues casi siempre tenían visiones/revelaciones que les marcaban el camino de una nueva fe, que solía acabar contrapuesta a otra la cual, mira tú por dónde, tuvo a su vez un profeta con visiones/revelaciones similares).

El día en que comprendamos de dónde vienen realmente nuestras más profundas carencias, y por ello mismo decidamos que no vamos a poner nunca más nuestra mente al servicio o devoción de cualquier líder, maestro, mesías, gurú, chimpancé/macho-alfa o similar, ese día empezaremos de verdad a usar nuestra cabeza, a pensar y ver por nosotros mismos. Ese día la humanidad -como suma de individuos, ya no más como colectivo inconsciente- comenzará a evolucionar, empezaremos a ser personas con alma, empezaremos a dejar de ser cada uno de nosotros primitivos primates. No será más todo así o asá porque lo diga tal escritura o tal iluminado.

dalai-lama-ciaEn fin, ya he mencionado los reales aunque poco documentados vínculos del budismo tibetano con el régimen nazi. Es conocida en su momento la petición de ‘su santidad’ para que no se persiguiera al dictador Augusto Pinochet, o el soporte recibido de la CIA para intentar formar una guerrilla anticomunista ante la ocupación china -reconocido y hecho público por el gobierno estadounidense; la revuelta se intentó en 1959, y tras su fracaso el Dalai tuvo que salir ‘por patas’ del Tibet-. Esta operación del imperialismo yanqui, quizás proseguida hasta hoy en día por otras vías, de hecho fue una de las más exitosas de la Guerra Fría a cargo de la paranoia anticomunista de los fanáticos dirigentes norteamericanos, no tanto por sus aparentemente pobres resultados sobre el terreno como por sus consecuencias sobre la mentalidad mundial a posteriori-. Y podríamos hablar acerca de otros despropósitos similares y no menos esperpénticos, como los verdaderos orígenes históricos del régimen absolutista lamaísta, íntimamente ligado -qué curioso- al gobierno chino de hace no sé cuantos cientos de años. O  de la fascinación del Dalai hacia la guerra y hacia ciertos líderes de idelología fascista o totalitaria. (También hay información sobre esto en Internet…)

Lamaísmo y homosexualidad

Otra cuestión que me vuelve a la conciencia de forma recurrente, cada vez que compruebo cómo este personaje sigue disfrutando de ‘impunidad de conciencia’ gracias en gran parte a la candidez o ingenuidad de los medios de comunicación occidentales, es la de su NO-ACEPTACIÓN de la homosexualidad humana.

Es bien sabido que prácticamente todas las religiones organizadas tienen serios problemas con el asunto de la sexualidad. En EEUU. p.e., el puritanismo anglosajón de raíz religiosa experimentó una especie de renacimiento que pervive hasta hoy día, de modo que incluso actualmente, cuando el ‘sistema’ estatal norteamericano quiere librarse de un disidente, enseguida busca el modo de acusarle de ‘desvaríos sexuales’ -y lo que es funcionar, les funciona-.

También los dirigentes de estas grandes religiones suelen ser grandes expertos y grandes creadores de extensísimas normas respecto a la sexualidad, lo cual llama la atención. Si miramos más de cerca, en aquellas que mantienen todavía sectas o comunidades más o menos herméticas, más o menos aisladas, compuestas sólo por hombres, el problema es en especial la no-aceptación de la homosexualidad. Tal como se ha ocupado de insinuar más de un estudio e incluso han reconocido algunos monjes budistas -y tal y como nos dice nuestro propio sentido común-, ello es debido en primer lugar a que, como ocurre en la iglesia católica, celibato  y homosexualidad van muy unidos, y por tanto a que es un fenómeno que sufren en alto grado en el interior de estas mismas comunidades masculinas fuertemente auto-reprimidas en lo sexual, lo que resulta incómodo para la cohesión que desean mantener, seguramente también para la imagen que les interesa dar al resto del mundo. Actualmente vemos emerger este ancestral problema con el asunto de la pedersatia en la Iglesia Católica: la auto-represión de los instintos sexuales -en verdad irreprimibles en cualquier ser humano sano- es evidente que no puede traer más que problemas, y tristemente a menudo para terceras personas -estoy hablando de niños- completamente inocentes.

Y algo de esto parece ocurrir o haber ocurrido con el budismo lamaísta tibetano -al menos hasta el año 2006, en que oficialmente su líder cambió de postura-. Dejemos ahora de lado la cuestión del abuso sexual a niños, porque es demasiado peliaguda pese a que existen referentes (vale… puedes p.e. buscar en Internet ‘autobiografía del monje Tashì-Tsering‘). El supuesto garante de la sabiduría y de la paz y la felicidad universales, el supuesto reservorio espiritual del planeta -supuesto por una nada despreciable masa de personas, también en Occidente, víctimas de una especie de neoromanticismo infantil ‘new age’ posmoderno-, resulta que no acepta -no aceptaba, oficialmente- el fenómeno de la homosexualidad, que tanto ha costado normalizar e integrar, justo en Europa y Norteamérica. Muchas comunidades de gays y lesbianas recuerdan aún estas significativas frases pronunciadas por ‘su santidad’, y bien documentadas (usa bien Internet, amigo/a):

‘Los órganos sexuales han sido creados para la reproducción entre el elemento masculino y el femenino. Toda desviación a eso no es aceptable. La homosexualidad es mala’ (…) ‘Una pareja gay vino a verme, buscando mi apoyo y bendición. Tuve que explicarles nuestras enseñanzas… Una mujer presentó a otra como su esposa. Me quedé pasmado. Lo mismo con un marido y esposa que utilizaban ciertas prácticas sexuales: usar los otros dos agujeros es algo equivocado (…) Un amigo occidental me preguntó qué de malo podía haber entre dos hombres adultos teniendo sexo oral consentido si disfrutaban con ello -el Dalai Lama prosigue, exaltándose con este tema-: ¡el propósito del sexo es la reproducción, de acuerdo con el Budismo; los otros agujeros no son para crear vida; no sé, pero no puedo aceptar este estilo de vida! (…)’
Dalai Lama

Y otras perlas similares sobre otras cuestiones sexuales, como ésta:

“Tener relaciones sexuales con una prostituta pagada por ti y no por una tercera persona no constituye una conducta inapropiada”
Dalai Lama

Como dije, en 2006 ‘su santidad’ rectificó ese discurso y reconoció abiertamente los derechos de los homosexuales.

Bueno, dicen que rectificar es de sabios… Pero ¿es de santos?

La verdad,  la respuesta a esto no me interesa demasiado. Se intuyen sus intereses y su habilidad aprendida con los ‘mass-media’ y con el efecto borreguil que su ‘aura’ causa a los demás, efecto que parecería que no deja de sorprenderle a él mismo -si es que uno tiene la suficiente ‘psicología’ para captarlo-.

También ha afirmado el Dalai, intentando atajar la polémica, que en cualquier caso esta ‘mala conducta’ sólo se aplica a su orden monacal budista, no al resto de la sociedad… Lo cual confirma lo que apuntaba antes: que lo sufren como un serio problema dentro de sus propias comunidades de monjes.

La hipocresía y la doble moral que caracterizan a esta orden monástica -como a muchas otras, claro-, especialmente palpable al repasar sus relaciones con los sucesivos gobiernos chinos a lo largo de la historia, hacen que cueste dar credibilidad a este gesto de rectificación.

En una entrevista a un tal lama Ole Nydahl, que ayuda a ‘expandir el budismo tibetano por el mundo’ -España incluida-, éste afirma que “la homosexualidad trae muchas perturbaciones, y que en todo caso hay que tener compasión hacia estas personas”.

¿Compasión?

¿No dejó suficientemente claro Nietzsche que es del todo imposible ‘sentir’ por otro, y que detrás de la compasión en realidad no hay más que una demostración de puro poder?

No van a aprender…

Escrito por Joan C.

Falopius.net es una web dedicada a divulgar, orientar y ofrecer recursos para la sexualidad humana. La autoría principal de sus contenidos corresponde a Joan C., quien se ha formado en el campo de la Antropología, entre otros.


19 feb 2011 • Revisado 1 may 2015 • 8590 Views

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9 comentarios

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  1. Guillén dice:

    Interesante. Siempre había intuido que detrás de este personaje había gato escondido…

  2. Dimbar dice:

    Buscando info sobre homosexualidad y budismo llegue a esta pagina y me quede perplejo con tus comentarios. Es muy extenso explicarte todo pero resumiré los puntos interesantes.

    Soy budista hace 30 años y te aseguro que no es una religion, sino una forma de vida. Si quiero reunirme con los monjes lo hago y sino en mi casa nomas. La cuestion es conmigo mismo, buscar en mi interior la Paz y la tranquilidad.

    Dices el budismo feudal del Tibet, pero si desde 1959 el Tibet esta en manos de la República Popular de China, fue invadido y el Dalai tuvo que salir de allá y refugiarse en otros lados. Esto pese a la desgracia fortaleció al budismo porque se expandió por el mundo occidental. Pero en ningún momento nosotros le debemos devoción fiel al Dalai, no es como el Papa, el con sus ideas y yo con las mías. Como decía el Maestro “No crean en mi, crean en ustedes, busquen, investiguen, prueben y encuentren la verdad”.

    Los budistas, los nazis, la CIA, eso es todo una fantasía, que ademas no tiene ni pies ni cabeza. Bueno yendo al tema homosexual.

    El Maestro aceptaba y decía que la orientación sexual es algo reservado a la persona misma y que tome cada uno sus decisiones, bajo el estricto respeto de los otros. Inclusive ordeno monjes homosexuales. Se recomienda que el budista respete a los homosexuales. Mira, tengo un hijo homosexual, con eso te digo todo, y lo respeto, lo amo y lo apoyamos hasta el final.

    Creo que deberías informarte un poco mas y leer, hay muchos textos budistas de orientación que te pueden ayudar y no son precisamente escritos por el Dalai Lama, que te aclaro, para mi es una persona mas, mi único maestro es Buda.

    Namo Buddhaya !

    • Joan C. dice:

      Gracias, Dimbar, por comentar en este blog. ¡Saludos también a Bodhidharma, mi querida rana en el estanque!

      Gracias por sugerirme que necesito ayuda, y que además necesito leer más e informarme más. Decirle a otra persona lo que debería hacer, seguro, pero seguro que es muy respetuoso y espiritual, reflejo de un auténtico bodhisattva

      La vía de la homosexualidad, que no es elegida, tiene aspectos interesantes, ya sea la de un hijo o la de uno mismo/a. Porque está en trance de desaparecer -la actual ciencia médica y genética, más las preferencias de los padres que podrán elegir la orientación sexual del hijo, darán buena cuenta de ella-. Porque debido a que han sufrido por tener que ‘salir del armario’, son personas más sensibles que la media, con una inteligencia y un discurso generalmente más interesantes. Porque a menudo aportan diversidad en las mentalidades y espíritu crítico. Y porque claramente, repito, son una ‘especie’ en extinción.

      Dices: “El Maestro aceptaba y decía que…”, o “Como decía el Maestro…”

      Te refieres a Buddha. Pero al parecer nunca dijo explícitamente nada acerca de la homosexualidad.

      Generalmente a los budistas les desagrada que lo suyo se considere una religión. Yo pienso que lo es pero que, en el fondo, da igual cómo lo consideres. Este relativismo está especialmente presente en el Zen, que viene a decir en cierto modo: destrúyeme a mí mismo como doctrina y como Budha si eso te hace evolucionar como persona. Sin duda el budismo Zen japonés es una de las formas más refinadas o evolucionadas del budismo -y me atrevería a decir que de la filosofía-.

      Definición de religión según la RAE: “Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto.”

      Analicemos…

      ¿Existe en el Budismo la divinidad? Probablemente -hay varios budismos, claro está, pero budismos al fin-. En la cosmología budista existen p.e. los devas, especie de seres de reinos superiores, luego está la divinidad interior, y luego tenemos al mismo Buda, que está por encima de los devas y es, mira por dónde, objeto de veneración aquí y allá. La gente de a pie y sencilla que sigue las doctrinas del budismo lamaísta suele venerar al Dalai como la encarnación o emanación de una divinidad, y a menudo le llaman ‘su santidad’. ¿Existen creencias en el Budismo? Pues sí, y algunas bien irracionales, como la reencarnación. ¿Existe oración y práctica ritual? Bueno, está la meditación misma, que si no se parece a eso, ya me dirás… ¿Normas morales para la conducta individual y social? Pues resulta que los laicos sólo deben seguir unos cinco grandes preceptos, mientras que los monjes budistas deben someter su conducta a un par de centenares de normas de disciplina.

      Respeto tu opinión, Dimbar, pero NO que no respetes la mía.

      P.D.: He actualizado el artículo y aportado un poco más de documentación, tampoco una pasada. Es que coincide que, estos días, ha salido esta temática hablando con unos amigos. No sé si para bien o para mal, pero ahí lo dejo… ;-)

      • Javier Delgado dice:

        Amigo cordial saludo, es polémico decir si el budismo es una religión o no, pero si nos basamos en la definición de religión (sistema de creencias, doctrina y creer en divinidades o dioses) puede serlo. Pero en el budismo las divinidades o dioses no son personas que poseen poderes sobrenaturales y mucho menos pueden crear o destruir vida, en el budismo la divinidad se debe al hecho mismo de alcanzar la iluminación. La iluminación o estado nirvana no encierra una magia o poder sobrehumano, es alcanzar una paz interior y tranquilidad con el fin de que puedas compartir eso con un servicio desinteresado a la humanidad, y respetar a todos los seres sintientes. Por lo tanto el budismo como tal no se considera a si mismo (no basado en la definición de religión) como una religión, de hecho los budistas no se consideran teistas o creen en un principio del Universo, de hecho Buda (Sidartha Gautama) solía hablar poco o nunca mencionaba a Dios .
        Ahora bien hablar del budismo como religión puede ser aceptable porque el budismo como tal es una rama del Hunduismo, del seno del brahmanismo nació el budismo (siglo V a. C.), religión que significó en cierto modo una reacción contra la rigidez dogmática y, principalmente, contra la casta sacerdotal como depositaria exclusiva de la religión, la ciencia y el poder socioeconómico que proponía la religión hindú.
        Y no es que creer en la reencarnación sea irracional… a mi entender esto es más complejo… la vida simplemente se transforma eso lo sabes bien, unos nacen otros mueren, alguna vez un budista me explico como en textso budistas antiguos se habla de la unidad de todas las cosas, de ecuaciones matematicas, de el atomo y otras cosas que apenas se definen de forma mas precisa en occidente debido a la alta tecnología, y ciertamente es eso, no podemos negar que somos o estamos en un constante intercambio de atomos y que basicamente eso en la reencarnación, estas en un estado constante de vivir y morir (perdón eso es muy complejo y tal vez no lo sepa explicar bien, pero se que lo comprendo).
        En el budismo existe el saludo “namaste” originario de sánscrito hinduista es un saludo y a la vez una bendición, pero aclaro que no hay divinidades y es un asunto personal si se le quiere venerar o adorar a alguien.
        Por último la meditación no se parece en nada a la oración, tal vez ambas tieenen un enfoque o un objetivo similar, que es el de encontrar paz, sanación, calma o agradecimiento. Así que te invito a reconsiderar ciertos aspectos en tu respuesta, ya que haciendo una analogía es como si tomaras el cristianismo y juzgaras a los catolicos por sus doctrinas, ya que hay varias ramas de cristianismo, lo mismo sucede con el islamismo, judaismo e hinduismo, por ende no se puede generalizar.

        • Joan C. dice:

          Saludos Javier. Y vaya, un poco tarde mi respuesta, pero muchas gracias por tu aportación.

          @en el budismo la divinidad se debe al hecho mismo de alcanzar la iluminación

          Eso es una de las cosas que en mi opinión lo hacen interesante, la insinuación de que algo divino hay dentro de cada uno de nosotros -en tanto que plenamente humanos con alma, claro-. Aun así, aun en el caso de enfocarse en una divinidad interior, eso no quita que ahí se busca a una divinidad. Quiero decir que encaja en ese punto con la definición de religión. Y no lo digo para discutir.

          @La iluminación o estado nirvana no encierra una magia o poder sobrehumano

          Disiento en eso. No es que yo haya alcanzado ese estado, por supuesto, pero sospecho que muchos ‘entes humanos’ sin alma o con un alma escasa, y sin embargo muy inteligentes, avispados, oportunistas y propensos a ‘pactar con el diablo’ para lograr sus metas hayan logrado ciertos grados de poder, al menos poder de influencia y de manipulación sobre las mentes confusas de otros muchos humanos con alma plena. El asunto es complejo, lo entiendo, y presupone ciertos parámetros difíciles aquí de descifrar…

          Respecto al asunto de la reencarnación… Posiblemente por mi parte no sea el mejor adjetivo definirla como irracional, dado que el argumento de su -en mi opinión clarísima imposibilidad- no es algo que pueda ser fácilmente comprendido por la razón. Pero es el mejor que he encontrado, pues pienso que incluye a la vez este segundo supuesto. Quizás debería haberlo adjetivado irracional/arracional.

          @alguna vez un budista me explico como en textos budistas antiguos se habla de la unidad de todas las cosas, de ecuaciones matematicas, del átomo y de otras cosas que apenas se definen de forma más precisa en occidente

          Pues eso, existen ciertos parámetros previos a la comprensión de eso que llaman reencarnación y que en realidad no es tal, parámetros que efectivamente tienen que ver con la ciencia, y que todo apunta a que los grandes lamas conocen bien… y ocultan al común de los mortales. Por lo demás, totalmente de acuerdo en que todas las cosas y seres estamos conectados o unidos, pese a que aún no seamos conscientes de ello.

          @la meditación no se parece en nada a la oración, tal vez ambas tieenen un enfoque o un objetivo similar, que es el de encontrar paz, sanación, calma o agradecimiento

          Disiento también acerca de eso. Y vaya, que tú mismo expones algunas de sus similitudes, así que no sé muy bien cómo antes afirmas que no se parecen en nada. Pero es que yo añadiría que, en cuanto a la técnica sugerida por cada místico para cada una, también hay similitudes. Obviamente orar o rezar no es imaginarse entrar en un estado espiritual y pedir tener dinero o poder comprarse un Ferrari, ni siquiera pedir sanarse de una enfermedad: el mismo Jesucristo sancionaba ese modo de ‘pedirle a Dios’ meramente para satisfacer asuntos ónticos o mundanos. La noche antes de ser prendido, de hecho, Jesús se retira al menos un par de veces a orar, y un par de veces se queja de que sus seguidores están dormidos, lo que ilustra un tipo de oración muy interior, del tipo de una meditación, tan interior que no puede ser seguida ni imitada por nadie más que él.

          ¡Gracias Javier!

  3. Lizeth dice:

    El Buddhismo llega a occidente a partir del siglo XIX especialmente en Francia e Inglaterra, pero ya no en su concepción mas pura sino en su presentación comercial y mística “light”, ya para entonces las enseñanzas del maestro Gotama el Buddha “el iluminado” estaban mezcladas e interpretadas por sus predecesores monjes y monjas y también por supuesto de láicos ansiosos por lograr lo que el maestro había alcanzado, el Nirvana o Nibbhana.

    Tres meses después de la muerte del Buddha los monjes se reunieron y recitaron todo lo que habían escuchado decir al Buddha. Así se estableció una transmisión oral de las enseñanzas hasta que éstas fueron escritas en hojas de palma en pali cien años antes de la era común en la isla de Sri Lanka. Desde la muerte del Buddha hasta nuestros días han tenido lugar 6 concilios buddhistas. Cien años después de la muerte de Buddha se produce la primera división en el Sangha o la comunidad monástica de ahi surgen las dos grandes ramas del buddhismo: Buddhismo Theravada y Buddhismo Mahayana y de ésta última surgen todas las subdivisiones: buddhismo zen y buddhismo tibetano entre muchas otras pero ésta son las mas conocidas.

    El Buddhismo Theravada o del Sur es el menos practicado o menos popular en occidente y esta basado en las enseñanzas de Gotama a través del Tipitaka (Cánon Pali) y del Abbhiddama sin ningúna clase de ritual especial ni enseñanzas distintas a las palabras declaradas por el Buddha a sus dicípulos, a diferencia del Buddhismo Mahayana que ha mezclado algunas otras técnicas y ha aplicado la propia interpretación de monjas, monjes y láicos (Sangha) como medios para alcanzar la realidad última (Nibbhana), prestandose a la cofusión del verdadero sentido del Dhamma enseñado por el Buddha y mezclandose con asuntos mundanos y ritualistas (un claro ejemplo lo vemos en el buddhismo tibetano al ser usado como forma de gobierno y medio de control popular).

    Respecto a la homosexualidad, no existe dentro de las enseñanzas del Buddha contenidas en el Tipitaka un Sutta que haga una clara alucipon al tema, sin embargo dentro de los 5 preceptos que está en el apartado de Sila (éthica) que es el comportamiento mínimo que un buddhista debe practicar, en el tercer precepto se indica «abstención de la conducta sexual incorrecta». En el único lugar donde el Buddha define la conducta sexual incorrecta se dirige a un hombre (presumiblemente heterosexual), de modo que la definición se halla expresada en términos adecuados a esa perspectiva. El hombre laico es exhortado a abstenerse del sexo con «parejas inapropiadas», definidas éstas como muchachas menores de edad, mujeres comprometidas o casadas y mujeres que han hecho votos de celibato religioso. Como el Ven. Puṇṇadhammo Bhikkhu expone en este articulo http://www.buddhachannel.tv/portail/spip.php?article15580
    Este es un consejo claro y sano y parece sugerir que la conducta sexual incorrecta es aquella que perturbaría a una familia o a una relación de amor existente. Esto es consonante con el principio buddhista general de que aquel comportamiento que causa sufrimiento a uno mismo o a otros no es ético («comportamiento inhábil» sería más cercano al original). No hay ninguna buena razón para suponer que las relaciones homosexuales que no violen este principio deban tratarse de manera diferente.

    Sugiero que para tener una idea mas clara sobre las enseñanzas del Buddha se vaya directamente a la fuente original (Tipitaka) leyendo los suttas y meditando en la enseñanza, la rama del Buddhismo Theravada no será la mas “popular” por lo mismo que requiere de un esfuerzo mas personal e individual, lejos de los flashes y de las cuestiones mundanas como dinero, poder y fama, no se rodea de falso mistisismo ni promete que nos dará riquezas ni poder ni mucho menos buena suerte. Pero si nos enseña lo que el Buddhismo en escencia busca y la manera en que el maestro Gotama lo consiguió.

    El Dalai Lama es todo un personajes que esta muy lejos ya de enseñar el verdadero Dhamma y no.. él no es el Buddhismo el verdadero Dhamma es el Buddhismo el amor, la compasión, la generosidad, el octúple noble sendero, el Sangha y el Buddha. Debemos leer mas e ir a la fuente original e investigar por nosotros mismos, dar nuestra opinión después de meditar por nosotros mismos no a través de la interpretación de otros, pero para eso hay que saber y conocer no se puede hablar de lo que no se conoce y no se sabe. Dejar de seguir a gurús, profetas y mesias, divinizando a seres que solo buscan su beneficio y que ocultan intenciones mas oscuras, solo por la pereza menal y espiritual de ser nosotros mismos nuestros salvadores. El Buddha decía “nadie puede salvar a otro, nadie puede purificar a otro, tienen que hacerlo por ustedes mismos”.

    Gracias por el artículo me pareció muy interesante y espero haber contribuido en algo con mi opinión. Saludos :)

    • Joan C. dice:

      Muchas gracias, Lizeth.

      Tu comentario me ha aportado nuevos datos a mi pequeño bagaje sobre el tema.

      No tengo buena información sobre lo que te soltaré ahora. Me suena de haberlo leído nosedónde o de algún documental. Es un tema que me intriga bastante, y que por cierto tiene vinculación con otros grandes ‘maestros’, profetas, etc. de la historia de las religiones:

      Se dice que, en vida del propio Budha, éste ya constituyó una especie de comunidad monástica, o grupo de seguidores.

      Pareces conocer bien el asunto. ¿Tienes algún modo de hallar información precisa sobre este punto? Porque claro, dices “Tres meses después de la muerte del Buddha los monjes se reunieron y recitaron todo lo que habían escuchado decir al Buddha.” Vale, pero… ¿qué monjes? ¿de qué comunidad eran?

      Para mí, como digo, es un tema inquietante. De confirmarse o sospecharse que Budha mismo ‘diseñó’ cómo debía transmitirse su legado, esto tendría unas implicaciones sorprendentes.

      Tendríamos también ahí la figura de Jesucristo para buscar cierto paralelismo: no hace falta recurrir a los Evangelios Apócrifos, en los mismos Canónicos ya surgen preguntas incómodas al analizar ciertos pasajes, p.e.:

      ¿Por qué Jesús decía siempre a la gente, inmediatamente después de hacer un milagro: “no se lo digas a nadie”? Dado que era un tipo inteligente, sabía muy bien que diciendo esto a la gente no evitaría que lo primero que hicieran al irse él fuera contárselo a todo el mundo. ¿Diseñó también Jesús los rasgos básicos de su propio legado, esperando él mismo que éste persistiera?

      Un poco loco, sin duda… Pero creo que es una cuestión interesante.

  4. AndreaC dice:

    Existen datos en su escrito que no corresponden a algunos hechos. Aquí una respuesta del Dalai Lama sobre la homosexualidad que no coincide con la información que ud proporciona.

    https://www.youtube.com/watch?v=vjvz3XmIr40

    • Joan C. dice:

      Agradecido por tu comentario, AdreaC.

      No deseo polemizar contigo pero… pienso que no has visualizado o contextualizado adecuadamente ese video que me sugeriste, y que he visionado. El famoso entrevistador Larry King entrevistó hace unos años al muy respetable Tenzin Gyatso, y me temo que eso ocurrió posteriormente a hacerse públicas ciertas declaraciones o comentarios de este extrañamente-siempre-reidor personaje acerca de un asunto ya sensible en esa época, la homosexualidad.

      En mi humilde percepción, en el video, el Sr. Gyatso se muestra en el fondo de su espíritu un tanto nervioso por tener que tratar el tema, y fíjate que en dos ocasiones intenta zanjarlo con salidas del tipo ‘eso es un asunto personal’, o ‘cada uno que siga sus creencias o su propia tradición’ o ‘si uno es no-creyente, eso depende de cada uno’ o ‘eso depende de las leyes de cada país’, en clara contraposición a que ‘en el budismo hay conductas sexuales inapropiadas’

      Es decir, que está categorizando y diferenciando claramente entre cómo debe comportarse estrictamente un religioso budista, y cómo se comporta quizás un seglar -como le dé la real gana, viene a decir, sin importarle la connotación de menosprecio o de indiferencia que sus palabras comportan hacia esos no-religiosos, pese a que lo disfrace con no sé qué de evitar el abuso, acoso y respetar los derechos humanos-. Y hay que fijarse en el gesto de su mano y de su brazo cuando expresa tal diferencia, y es que en su gestualidad lo dice todo: eso no va conmigo; si los del vulgo están de acuerdo en hacer eso y, bueno, vale, se respetan mútuamente, a mí me importa un caraj…

      No puede evitar diferenciar entre lo que él como líder religioso piensa sobre el tema, y lo que el resto de los mortales no-pertenecientes-a-una-orden-religiosa piensan o hacen. Claramente la de la homosexualidad es una cuestión que le sigue sobrepasando. Y 10 puntos para ese gran profesional llamado Larry King (por cierto y cambiando de tema, no te pierdas la entrevista que le hizo a Hugo Chávez y que casualmente visioné hace poco, no tiene pérdida).

      Y para no entrar en cuestiones de sentimientos de vergüenza ajena, creo que sobran comentarios.

      Sugiero que vuelvas a ver ese video, pero fijándote especialmente en la comunicación gestual del Sr. Gyatso. De verdad que es muy elocuente.

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