Acerca de

El Autor

Mi nombre es Joan.

Soy Antropólogo, licenciado por la Universidad Central de Barcelona.

Tengo por ahí cursado algún posgrado, trabajos y colaboraciones en investigación, y algún libro publicado… y premiado, junto a un apreciado colega, también Antropólogo.

He trabajado en la empresa privada, en diversos ámbitos, pero lo más satisfactorio fue como copywriter y como director creativo en una agencia de publicidad.

He trabajado también en instituciones públicas de carácter social y cultural, estando incluso contratado como investigador, llegando a dirigir también una de ellas, a nivel local.

Estos últimos años he desarrollado un par de consultorios online sobre orientación y divulgación psico y sexológicas. Uno en una sexshop virtual -un sitio a mi entender realmente adecuado- y otro en una red de blogs gallega. El bagaje que me han aportado, en lo profesional y en lo personal, ha sido para mí impresionante. Vaya, puedo decir que en esto me siento ya un poco como pez en el agua…

Entonces ¿no eres sexólogo?

Tampoco soy médico -tomad nota, por favor, que muchos me llamáis doctor en el Consultorio-. Aquí se quiere sólo orientar, divulgar, brindar recursos y comentar cuestiones relacionadas con la Sexualidad. Que no es poco, vista la aún persistente desinformación general, y los tintes de tabú que la Sexualidad tiene todavía para mucha gente. Nunca se va a suplir el trabajo de un especialista médico cuando éste sea necesario -al respecto mejor leeros el Aviso Legal-.

Las mejores guías y manuales sobre Sexualidad no han sido precisamente escritos por Sexólogos. Un Antropólogo, debidamente preparado y ‘reciclado’, puede perfectamente orientar y divulgar acerca de Sexualidad. Tiene una buena base y una mejor perspectiva para ello, tras enfocar su perfil curricular hacia temas como cultura y personalidad, o cognitivismo, y como he dicho tras aplicarse un necesario y más específico reciclaje. Éste me ha venido en gran parte de la mencionada experiencia en consultorios online. Y bueno, también de tener a mano una buena opinión médica de vez en cuando.

Por otro lado, con la Sexología ocurre un poco como con el Psicoanálisis -como terapia-, son disciplinas que intentan regularse, normativizarse y prestigiarse a sí mismas, sin todavía un reconocimiento pleno y homologado de los organismos estatales e internacionales. En especial los profesionales de la Salud y la Medicina son quienes más lo impiden, sobre todo porque no ven clara la plena adscripción de esta materia a una cuestión sanitaria, ni se ponen de acuerdo en cuál sería el corpus de conocimientos y experiencia necesarios ni quién podría acceder a ellos.

Personalmente, no me inspiran mucha confianza algunos Sexólog@s, quizá porque la mayoría provienen de la Psicología, y opino que ésta no prepara bien a sus licenciados -al menos en España-. Es p.e. inconcebible ver cómo marginan el estudio de la Teoría Psicoanalítica, fundamental para entender muchos problemas psicosexuales, a menudo vinculados con lo más profundo de la psique y del desarrollo de la personalidad.